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UN ABRAZO DE DIEZ

un-abrazo-de-diezVivimos en una sociedad donde cada vez es más difícil expresar nuestra aprobación, apoyo y amor, a pesar de que cada día usamos más las redes sociales como una forma de conectarnos con las personas. Si a esto le agregamos que dentro de cada familia no se nos educa para saber expresarnos, tenemos como resultado una lejanía física y emocional. Sin embargo, si deseamos darles un mejor sentido y alegría a nuestras vidas, es importante que desarrollemos el hábito de expresarnos mediante los abrazos.

Cuando damos abrazos, obtenemos beneficios en nuestra salud física, mental, espiritual y social, sin importar la edad que tengamos. Los especialistas James Gordon, Tiffany Field e Iván Salas Dahlqvist nos dicen, mediante diversas investigaciones, que los abrazos tienen un efecto altamente positivo en la vida de las personas. Por eso necesitamos recibir abrazos y caricias desde que nacemos. El contacto físico es necesario en el desarrollo de neuronas para nuestro cerebro y para que éstas no se mueran, es importante estimularlas desde que nacemos.

Dar abrazos reduce el estrés, la ansiedad, la presión arterial, los problemas cardiovasculares y mejora el sistema inmune. Karen Grewen, investigadora de la Universidad de Carolina del Norte, nos dice que cuando damos un abrazo aumenta el nivel de oxitoxina, lo que nos llena de alegría y recibimos grandes beneficios para la salud del corazón. Se reduce el riesgo de padecer demencia, se rejuvenece el cuerpo, se relajan los músculos y se combate el insomnio. Cada vez que recibimos un abrazo aumentan nuestros niveles de serotonina y dopamina, hormonas responsables del buen humor y la motivación, por lo que disminuyen las enfermedades. Mejora nuestro estado de ánimo y nos sentimos con más confianza y seguridad, somos más pacientes, estamos menos nerviosos y dispuestos al perdón y la reconciliación.

Según Virginia Satir el ser humano necesita diariamente cuatro abrazos para sobrevivir, ocho para mantenerse vivos y doce para crecer.  Vamos entonces a dar muchos abrazos.

Yo Quiero ¡Vivir Sano! ¿Y tú?

Autoras: Silvia Ivette Ramírez y Ana Lucrecia Salazar.
Mtra. Relaciones Familiares
Dra. Administración Educativa.
Catedrática de la Universidad de Montemorelos.
Directora de la Facultad de Psicología de la Universidad de Montemorelos.

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