AUTO-CONTROL: BASE DE UNA ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Comer de forma saludable es un objetivo que casi todas las personas, en algún momento de su vida, se plantean.

Los beneficios de una Alimentación Saludable son innumerables, pero conseguirlo no suele ser sencillo.

La buena noticia es que, debido a que alimentarse es un comportamiento, gracias a la ciencia que estudia el funcionamiento del comportamiento tenemos algunas explicaciones que nos pueden ayudar a comprender y manejar mejor nuestra alimentación.

  • Comer sano sin generar malestar. En este sentido, comer de forma saludable, para cada persona, va a depender de una serie de circunstancias, pero, en general, tendrá relación con que la conducta de comer no nos genere malestar: culpa, tristeza o frustración y no sea un comportamiento que ponga en riesgo o que dañe nuestra salud, por ejemplo: dejando de comer o comiendo en exceso alimentos inadecuados
  • Disfrutar la Alimentación Saludable. Cuando hablamos de comer bien desde la perspectiva psicológica, hablamos de que ésta no se asocie y genere emociones desagradables, sino que podamos disfrutar de ella, que nos permita tener una mejor salud y, en general, poder tener un mayor control de la conducta de comer para ponerla al servicio de nuestros objetivos: ser más conscientes de lo que comemos, disfrutar, tener mejor salud y controlar nuestro peso.
  • Aliarse con el Auto-Control para comer de forma saludable. Aunque solemos hablar del autocontrol como si fuese una propiedad inherente a nuestra persona (tengo o no tengo), lo cierto es que son un conjunto de habilidades complejas que se pueden entrenar y desarrollar, de forma que se pueda ejercer en cada vez más situaciones y en contextos cada vez más difíciles. Podríamos decir que tiene relación con ser capaces de demorar las ganas o el “impulso” que tenemos de hacer algo y cumplirlo: por ejemplo, no comer ese trozo de pastel de chocolate sólo porque me lo he propuesto.

Podríamos resumir el Auto-Control en: “hacer a pesar de”.

A pesar de las circunstancias que me lo dificultan y que tienen que ver con: el contexto en el que estoy, con una serie de emociones y sensaciones que siento, con una serie de hábitos que ya tengo muy automatizados. Al principio, no hacer eso que nos apetecería hacer es duro, cuesta. Pero esa conducta de autocontrol se va a empezar a hacer más natural y cada vez nos va a costar menos.

Las personas que ejercen autocontrol con la comida no están en constante sufrimiento, resulta que consiguen que el hecho de hacer eso que se han propuesto como objetivo sea lo suficientemente satisfactorio y así mantener un estilo de vida mas saludable.

Yo Quiero ¡Vivir Sano! Y ¿Tú?

Autor: Shayam Fernanda López Calderán
Lic. Psicología
Colaboradora Universidad Promotora de Salud / Universidad de Montemorelos